Hablemos del Sonido del Cántaro / Parlons du Son de l'Aiguière





Bueno o malo (1)

En este pasaje del Sonido del Cantaro (Cap.V, Los tres arboles), Fabián Reig venia de pasar momentos difíciles con la salud de su madre. Acontecimientos estos, que le obligaron a hacer cambios en su estilo de vida solitaria y gris. En uno de sus silenciosos monologos, nuestro protagonista nos regala la frase que comparto esta semana con uds:

"...existe algo bueno en cada persona, aunque, por razones invisibles, para nosotros, en algunas se desarrolle ese rasgo más que en otras"

Esta reflexión nace de la apreciación que el hace tras compartir con personas con las cuales el se privaba interactuar. No solo descubrió en ellas los ricos dones que poseían y la maravillosa influencia que ellos tenían sobre la salud de su madre y sobre su necesidad de aislamiento social; sino que además, Fabián pudo darse cuenta que aun nuestro comportamiento no nos define del todo, pues siempre ignoramos las razones que llevan a una persona a actuar de una manera u otra. 

En mi vida, me ha tocado librar muchas batallas, los oponentes con los que he tenido que batirme los he considerado durante años como gente detestable y confieso que aun hoy día cometo el error de juzgar duramente en determinados momentos; sin embargo, al escribir esta novela, un espejo espiritual se ha puesto frente a mi y he logrado mirar mis propios defectos así como también, darme cuenta de que casi todas mis luchas son mas bien consecuencia de cambios que yo debo realizar y no de "lo que la gente me hace". 

He aprendido que toda persona es fundamentalmente buena, por ende, algunas preguntas se generan: ¿Que hay mas allá de los actos con los que otros nos hieren?, ¿Es que es realmente intencional? y si lo es, ¿No habrá detrás de la intencionalidad miedo o un grito de ayuda?. ¿Es que alguien a quien etiquetamos de "malo", puede ser "bueno" consigo mismo? y si no lo es, ¿Como puede ser feliz? y si no lo es, ¿Como puede hacer el bien? y si no puede hacerlo, ¿Como podemos esperar la bondad de esas personas?.

Nuestras expectativas son muchas, debemos reconocer que a veces somos injustamente exigentes y eso no solo se traduce a los demás, sino, principalmente a nosotros mismos. Nosotros tampoco podemos ser "buenos" si nos pasamos el tiempo juzgandonos, reprochandonos, insultandonos y maltratandonos. El Señor ha dicho: Ama a tu prójimo como a ti mismo (Mateo 22:39), por consecuencia, el que no ama a los demás es porque primeramente no se ama a si mismo y quien así vive, esta lleno de conflictos que, querámoslo o no, nos toca vivir también, pues habitamos el mismo pequeño planeta.

Bueno o malo ¿Importa realmente etiquetarnos o mas bien amarnos? Empezando por nosotros mismos...