"Amar sus orígenes es amarse así mismo" (3) Nuestra capital: Ciudad Bolivar, es hoy día, victima de la desidia de sus gobernantes y también de sus transeúntes. Es importante entender que, tanto los unos como los otros, somos hijos de esta ancestral tierra que da asiento a nuestras vidas. Nuestro futuro y la preservación de ella , no depende de nadie de más que de nosotros mismos. Cuando acumulamos basura en sus calles o en la rivera del rio, cuando quemamos, talamos y derrochamos sus generosos recursos sin respeto ni medida; cuando destruimos y contaminamos; cuando nos quejamos mientras robamos; cuando no levantamos la mano para embellecer o la voz para educar, estamos, en resumen, maltratando a nuestra madre... la mágica Ciudad Bolivar. Necesitamos dejar de quejarnos de ella y de responsabilizar a los demás del estado en el que se encuentra. Busquemos lo bello en ella, tal como lo muestra Fabián Reig en su frase y rescatemos nuestro tesoro.